
Por más que los directivos de la NBC
hayan asegurado que vamos a seguir teniendo nuestra Community de
siempre, lo cierto es que las declaraciones que hicieron hace unos
días de que pretenden que sea “más comercial”, y que hayan
puesto a Whitney y Up
All Night como ejemplos del
camino que van a seguir de ahora en adelante nos hace intuir que, por más que
vayan a intentar mantener la dinámica de grupo y la esencia de los
personajes, la serie de Dan Harmon, al que se quitaron de en medio de
manera muy poco ortodoxa, no va a volver a ser la misma cuando
regrese en otoño con su cuarta temporada. Dicen los directivos de la
cadena que las series de su famosa noche de comedias de los jueves
(donde se emitieron en su momento Frasier,
Friends, Seinfield,
Will & Grace y
últimamente 30 Rock,
The Office, Parks
and Recreation y la propia
Community) vienen de
un tiempo a esta parte ofreciendo unos datos más bien discretos y se
han convertido en ficciones muy minoritarias.
Estas
afirmaciones (y la debacle de la NBC en general) son bastante
tristes: si hace unos años Frasier,
Urgencias y El
Ala Oeste de la Casa
Blanca se emitían en abierto y
triunfaban, ¿por qué ahora les cuesta que cosas como Kings,
Awake y Community
encuentren su público? Parece
que todo intento de ofrecer un producto inteligente fuera del cable
acaba frustrado (The Good Wife
ha sobrevivido en la CBS gracias a la atención de los críticos y
los Emmy y Fringe ha
hecho lo propio en Fox debido al fenómeno fan y a que los directivos
de la cadena la adoran).
Ahora
bien, esta decisión de la NBC, que seguramente implique no volver a
ver episodios animados, en 8 bits, rodados en formato documental,
parodiando Ley y Orden
o jugando con las realidades paralelas en Community,
me parece uno de los palos de ciego más desacertados que ha dado la
cadena del pavo en el último lustro (y han sido muchos). Que su
noche de comedias sea bastante minoritaria no quita que sea la más
vista de la cadena: The Office
aún retiene cierto público, Parks and Recreation
marca junto a ésta los demográficos menos vergonzantes de todas sus
series y Community,
que tiene que hacer frente a American Idol y
The Big Bang Theory,
ha demostrado con una competencia más débil que puede marcar buenos
datos (y ha aguantado bien en primavera).
Ahora,
el grupo de estudio de Greendale se muda a los viernes, una noche
mucho más floja en cuanto a competencia se refiere, y en la que
pueden atraer con más facilidad a su nicho de audiencia. Si la serie pierde sus
episodios más originales, experimentales e inspirados, que son
además los que atraen a este público, corre el riesgo de
convertirse en una comedia del montón, pues los episodios
“corrientes” de la sitcom no son, salvo honrosas excepciones
como el bottle episode
en el que se pierde el boli de Annie, tan memorables como aquellos
más frikis ('Pillows and Blankets', 'Remedial Chaos Theory' o
'Digital Estate Planning'
son obras maestras). Al final, el público más fiel a Community
se irá bajando del carro, y en viernes y con la fama que le precede,
serán pocos los que se atrevan a darle una oportunidad: en resumen,
que a nivel de audiencias está prácticamente condenada.
Supongo
que a la NBC le de exactamente igual y quiere quitársela ya de
encima (sobre todo ahora que ya ha firmado su contrato de
sindicación), pero si ha hecho este último encargo para llegar a la
cifra de los 84 episodios y finiquitarla, ¿qué más le daba que
siguiese siendo tal y como ha sido hasta ahora? Tengo miedo de que
Community se convierta
en otra The Big Bang Theory,
una sitcom normalita
con alguna referencia friki de vez en cuando. Para eso, mejor que
hubiese acabado ya.
P.D.:
Esta
entrada venía a ser una alabanza a Community.
Después de haberme visto las dos temporadas que tenía pendientes
(sólo había visto la primera), me sigue pareciendo irregular, pero
tiene episodios que hacen que me quite el sombrero (y además son
muchos así por temporada). Por eso, no es la mejor del momento
(Parks and Recreation),
no es mi favorita (Cougar
Town),
pero sí es una de las que más elogios merecen. Pocas se atreven a
hacer lo que hace ésta, aunque no siempre les salga bien.